30.4.16

Alma humana


A propósito de una reciente edición de Las alas de la paloma, un reputado crítco ha dicho que Henry
James es un gran creador de personajes: "A partir de ahí empieza a elaborar, en forma de hipótesis probable, los pensamientos, emociones y decisiones del personaje". Es decir, el lector va conociendo los personajes a través de las situaciones. Por su parte, Borges sostiene que las situaciones, en los libros de James, no surgen de los caracteres; sino que los caracteres han sido imaginados para justificar las situaciones. Cuestión de opiniones. Para el citado crítico, además, Henry James "es un gran conocedor del alma humana". Y ahí tengo yo mis dudas.
Para ser un gran conocedor del alma humana tienes que haber tratado a personas de diferentes clases en situaciones distintas, y me temo que este no es el caso de James. En líneas generales, James estaba muy alejado del predicamento humano. Su conexión fue parcial y selectiva. Para empezar, parece ser que su contacto con las mujeres, fuera de algunas amistades de su pequeño círculo, como Edith Wharton, fue superficial. Sus heroínas típicas suelen ser jóvenes norteamericanas inocentes y puras, para las que el sexo apenas cuenta a la hora de elegir marido. El sexo para James no deja de ser algo terriblemente vulgar.
La mayoría de los personajes de sus novelas y relatos pertenecen a las clases altas y aristocráticas. Su conocimiento de las vivencias y anhelos de las clases medias, bajas y proletarias es prácticamente nulo. Muchos de sus peronajes son ricos por familia o heredan una fortuna en un momento dado; ni siquiera tienen que trabajar para ganarse la vida. Para James la riqueza heredada era superior a la riqueza trabajada. El dinero viejo, mejor que el dinero nuevo. Otros personajes son escultores, pintores, escritores y aficionados al arte que, al menos en apariencia, no se preocupan por el dinero, tan solo por sus ideales artísticos. En el mundo imaginario de James predomina la clase ociosa, no hay obreros, y si aparecen trabajadores suelen ser mayordomos, criadas y personal de servicio en general, cuya mayor aspiración es la de imitar a sus señores. ¿Gran conocedor del alma humana? Claro que no es preciso serlo para escribir magníficas novelas, aunque sean de visión limitada. Al fin y al cabo estamos hablando de ficción. La vida es otra cosa.

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Jorge, mirando la wikipedia he leído sobre su vida privada:

    "James no conseguía demasiado dinero de sus libros; sin embargo, se codeaba con las clases ricas. Aunque no era realmente uno de ellos, James había crecido en una familia pudiente y podía observarlos de cerca y comprender sus problemas. Afirmó una vez que algunas de las mejores ideas para sus historias las obtuvo frecuentando ese tipo de reuniones"

    Entonces Borges, no andaba muy perdido. Tú tampoco.

    A veces esto del alma humana parece un colocón emocional, una especie de borrachera interna que si no se sabe tratar bien, es una trampa mortal.

    Gracias por estas riquezas y perdona mis lapsus en los comentarios.

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  3. Gracias, L.N.J. por tu comentario, que encaja muy bien con lo que yo he querido decir acerca del conocimiento de James del "alma humana".

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