22.9.12

Descocadas jorguinas

Brujas en un aquelarre.
Grabado de Hans Baldung, 1510.

Los vecinos de Miraflores de la Sierra acusaron de brujas, el año 1644, a María Manzanares, mujer anciana de más de sesenta años, y a su amiga Ana de Nieva, de setenta y cuatro. Se decía que habían hallado a la Manzanares, en dos ocasiones, brujeando desnuda en cueros por la Sierra, y que uno de los que la vieron cayó malo y se fue secando; pero ella respondió que una vez se estaba limpiando las pulgas que había cogido en una caballeriza, y la otra, estaba enjugando un manteo. Otro la había visto desnuda de todo el cuerpo, mas con los pechos cubiertos, que andaba muy a prisa cogiendo entre galayos y peñas animalitos y cucarabachas.
Declaró la Nieva que una noche, hallándose en el portal de casa, al dar las doce, invocó la Manzanares a los demonios y, al instante, aparecieron muchas brujas, caballeras cada una en un cabrón negro, y un brujo en medio de ellas. El brujo iba sacando a bailar a las brujas, y todos, al son de unos panderos que traían, danzaban muy a prisa, diciendo:

De cabrío en cabrío
con la ira del Diablo.

Y luego de haber bailado un rato, desaparecieron en un instante marchando a Tor de Laguna a beberse tres tinajas de vino en una bodega...

(Sebastián Cirac Estopañán, Los procesos de hechicerías en la Inquisisción de Castilla la Nueva. CSIC. 1942)

2 comentarios:

  1. Me recuerda al magnífico estudio de J.Caro Baroja, Las brujas y su mundo. Estos relatos con tanto detalle, son un prodigio de imaginación y si se leen en la cama, cosa estupenda en invierno, acaba una protegiéndose debajo de la sábana.
    Saludos.

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  2. Podríamos hablar de realismo fantástico, aunque suene a contradicción en sus términos.
    Saludos.

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