25.4.11

Erasmus Darwin

"Esquema de una supuesta sección de la Tierra con respecto
a la disposición
de sus estratos, sin tener en cuenta sus proporciones o número"
(Erasmus Darwin, The Economuy of Vegetation, nota XXIV)

Erasmus Darwin (1731-1802) fue, además de abuelo de Charles Darwin, un hombre genial. Médico de profesión, perteneció a la Lunar Society de Birmingham, una de los motores intelectuales de la Revolución Industrial en Inglaterra. Tuvo estrechas relaciones con eminentes personalidades como Franklin, Wedgwood, Priestley o Watt. Inventó ingeniosos artilugios mecánicos, entre ellos una máquina parlante. Su tratado médico Zoonomia (1794-1796) le catapultó a las más altas cimas de su profesión. En The Temple of Nature (1803) anticipa la evolución biológica al plantear el desarrollo de la vida en nuestro planeta, desde los seres microscópicos de los mares primitivos a los humanos, pasando por peces, anfibios y reptiles.
Hacia el final de su vida alcanzó fama de gran poeta con sus largos poemas didácticos, como The Botanic Garden, que fueron muy leídos en su tiempo e influyeron en poetas como Blake, Wordsworth, Coleridge o Shelley. Era una persona de gran vitalidad, extremadamente amigable y con gran sentido del humor. Tuvo dos esposas y catorce hijos. Era tan obeso que tuvieron que hacer un semicírculo en la mesa del comedor para que pudiese sentarse cómodamente.
Sus conocimientos enciclopédicos abarcaban varias ramas del saber: física, química, meteorología, biología, geología... En esta última faceta Erasmus Darwin aprendió mucho de sus amigos geólogos, especialmente de James Huttton. En una nota de The Economy of Vegetation (1792), segunda parte de The Botanic Garden, ofreció Darwin su idea de la estructura de la Tierra, no muy alejada del pensamiento dominante en su tiempo. A saber: un núcleo supuestamente formado por lava en un estado semifluido bajo diversos nombres, granito, pórfido, basaltos... Sobre este núcleo, una vez cubierto por el océano, se irían formando los sucesivos lechos de calizas, arcillas, areniscas y otras rocas estratificadas. Los volcanes se encargarían de expeler al exterior la lava fundida por los fuegos centrales. Fuegos que, hace mucho tiempo, habrían reventado dando lugar a islas, continentes y arrojando al espacio lo que luego sería Luna. (Hipótesis esta última, la del origen de nuestro satélite por "fisión" de la Tierra, que sería más tarde retomada y puesta al día por su bisnieto Darwin).

5 comentarios:

  1. Una influencia sobre Shelley que se extendería a Mary Shelley y su Frankenstein, al menos según Maurice Hindle (Penguin Classics, 1985). Lástima que la inútil polémica de las dos culturas a mediados del siglo XX nos haya privado de la fructífera relación ciencia-filosofía natural-arte de la Inglaterra "gótica" de 1790/1820.
    Por cierto que el diagrama me recuerda al mapa de gravedad terrestre en forma de patata que anuncian ahora como lo último.
    Casualidades/causalidades

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  2. En la Ilustración todavía encontramos, con naturalidad, mentes preclaras a la vez científicas y humanísticas. Esto se rompe en el siglo XIX. Creo que con ello hemos perdido sobre todo curiosidad.
    Un abrazo.

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  3. Lupo Ayllán y Sus Dementes28/4/11 11:56

    Buenas Dr. Alguien se dejó olvidado en la sala de visitas Ararat , de Frank Westerman . Lo estoy disfrutando como un loco ( sic ) , quizá la curiosidad no se halla perdido tanto . ¿ Para cuando la reseña de Robert C. Wilson ? No lo digo con ánimo inquisitorio , sólo curiosidad.

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  4. No he leído Ararat de Frank Westerman, pero tomo nota. En cuanto a Robert C. Wilson leí Darwinia pero ahora no tengo a mano el libro. A ver si lo retomo en el verano.

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  5. Anónimo5/6/14 11:27

    Erasmus Darwin para sus investigaciones se inspiro en Jean Baptiste Lamarck pero lamar a quien siguio porque publico investigaciones con teorias de otras oersonas

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