31.8.09

Antonio Rabinad

Antonio Rabinad Muniesa (1927-2009)
Foto extraída de la reedición (1971), por Seix Barral,
de su primera novela Los contactos furtivos

Solía verle los domingos por la mañana, en el Mercat de Sant Antoni, en su puesto de libros de segunda mano. Me paraba un rato y hablábamos de literatura. En junio ya no lo vi; el domingo 23 de agosto, tampoco. Hoy me entero de que ha muerto.
Me es difícil hablar de él ahora porque además de un escritor al que admiraba era mi amigo. Cuando le conocí me dio unos cuantos consejos sobre escritura que he procurado tener en cuenta. El principal fue que escribiera siempre lo que realmente me gustase y que lo hiciese como yo quisiese, sin preocuparme de tendencias ni modas. Él fue el primero en aplicarse el cuento, aún a costa de convertirse en un escritor bien valorado, pero menos reconocido de lo que debería ser.
A quienes no hayan leído nada de Rabinad les recomiendo sus novelas Los contactos furtivos (1955), Marco en el sueño (1969) y, especialmente, Memento mori (1983), en mi opinión su mejor novela. Asimismo, tengo en gran aprecio la novela breve La transparencia (1986) y el relato autobiográfico El niño asombrado (1987). Quien quiera saber sobre su vida debe leer su libro de memorias El hombre indigno (2000).
El paisaje narrativo y sentimental de Antonio Rabinad es El Clot de Barcelona, su barrio natal, y también el de mis abuelos maternos; un barrio de gentes humildes y trabajadoras que en su día conocí bastante bien. Tal vez por eso sus novelas siempre me han llegado de un modo más cercano y personal que las de otros narradores barceloneses.
Leo en su esquela la siguiente frase: Vivimos en el centro de un infierno, cada instante del cual es un milagro.
Descanse en paz.

2 comentarios:

  1. Gracias, Jorge, por acordarte de Antonio Rabinad. Yo también lo he hecho desde mi blog. Compartimos la valoración de su persona y de su obra. Tienes razón, tal vez se merecía haber sido más conocido de lo que lo fue. Quedará un hueco vacío en el lugar donde estuvo su puesto de venta de libros durante años.
    Unj abrazo, Javier

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  2. Hola, Javier. He leído la entrada de tu blog dedicada a Antonio Rabinad y, ciertamente, nuestras apreciaciones coinciden; de lo cual me alegro.
    Un abrazo.

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