3.7.09

Porcel

Empecé a leer a Baltasar Porcel a finales de los años sesenta, en sus artículos publicados en Destino y La Vanguardia. Els argonautes (1968) y Difunts sota els ametllers en flor (1970) fueron las dos primeras novelas que leí de él. Allí aparecía su natal Andratx y sus variopintos personajes: contrabandistas, aventureros, marineros... que conforman uno de los territorios literarios más sugerentes de la literatura catalana del siglo XX. Luego vino Cavalls cap a la fosca (1975), otra gran novela. Sus posteriores obras, sin embargo, ambientadas en escenarios más internacionales o cosmopolitas, me interesaron menos. En cualquier caso, era un escritor de gran nervio narrativo, muy mediterráneo. Descanse en paz.

2 comentarios:

  1. Parece que algunos de sus editores lo considera digno del Nobel, según leo hoy en la prensa. Saludos.

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  2. No sé si digno del Nobel, pero sí un excelente narrador. No es poca cosa.
    Saludos.

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