25.1.09

Un poema de Rosenthal

TRES PARA KENNETH FEARING

1

Cuando la luz gris del amanecer
destroza los cristales de la ventana
y todos se han ido a casa
y tú das vueltas
mirando las botellas vacías
de una mesa
preguntándote si deberías
cepillarte los dientes o irte a la cama

¿por qué aún estás pendiente
del teléfono?
¿De verdad crees que
una nube de polvo de estrellas
brillará sobre ti?
¿Qué esperanzas famélicas
aún se aferran a los límites
de tu pensamiento?


2

"¿Cómo se dice -ya sabes-
cuando te quedas sin trabajo y el casero te echa
y acabas durmiendo en el coche y no
tienes nada que comer y un día apareces
en una iglesia donde un tipo te dijo que
allí reparten comida gratis?"

"A eso se le solía llamar estar en la miseria
y comer de beneficiencia."


3

Hablando de poetas de los años treinta
es habitual decir: "Vieron que una
gran guerra se avecinaba y
no pudieron hacer nada para evitarla. Les atormentaba
como un insoportable dolor de cabeza geopolítico."

Dentro de cincuenta años, ¿quién
dirá eso de nosotros?
Quiero decir, ¿quién coño quedará
para decir eso de nosotros?

(Este poema pertenece al libro Loves of the Poets, de David H. Rosenthal, New York, 1989. Traducción: Ana Torres Canadell)

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