14.2.09

Rousseau

"El reino mineral carece en sí de algo amable y atrayente: sus riquezase encerradas en el seno de la tierra parecen haber sido alejadas de las miradas de los hombrs para no tentar la codicia. Están allí como en reserva para servir un día de suplemento a las verdaderas riquezas que están más a su alcance, y cuyo gusto va perdiendo a medida que se corrompe."
Esta palabras figuran en el "séptimo paseo" de Las ensoñaciones de un paseante solitario, obra de Jean-Jacques Rousseau (1712-1778), publicada póstumamente en 1782. Al igual que Voltaire el escritor suizo no mostró ninguna simpatía o afección por la geología, ciencia entonces aún titubeante con demasiada carga teológica. Por lo que a las ciencias naturales se refiere, sus preferencias se dirigían al mundo de los seres vivos, en especial al reino vegetal. Lo cierto es que, rebasados los sesenta y cinco años, Rousseau descubre la Botánica, y a su estudio dedicará gran parte del tiempo hasta su muerte.
Más adelante, en el citado libro, dice: "Es fácil, lo confieso, ir recogiendo arena y piedras, llenarse los bolsillos y el gabinete y darse con eso aires de naturalista, pero quienes se aplican y se limitan a estos tipos de colecciones son, de ordinario, ricos ignorantes que no buscan en ellos sino el placer de la ostentación." Está claro que entre las ensoñaciones del paseante Rousseau no figuraban las piedras.

2 comentarios:

  1. Aunque su corazón fuese más duro que una piedra... O si no, que se lo pregunten a sus hijos, a su esposa...

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  2. Cierto. Es de estos autores que cuanto más sabes de sus vida privada menos ganas te entran de leerlos.

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