15.1.09

Beddoes Jr.

El relato que abre las 5 narraciones y 2 fábulas de Juan Benet se titula "TLB". Este enigmático título - "capricho críptico", Gonzalo Sobejano dixit- fue desvelado por Francisco García Pérez en su tesis doctoral Una meditación crítica sobre Juan Benet (Universidad de Oviedo, 1994). Las enigmáticas siglas corresponden a las inciales de Thomas Lovell Beddoes (1803-1849), excéntrico médico y escritor, hijo del Dr. Thomas Beddoes, geólogo diletante.
En vida escribió Beddoes Jr. la narración en verso The Improvisatore (1821) y algunas obras dramáticas. Su conjunto de poemas más importante es Death's Jest-Book, or the Fool's Tragedy, en la que volcó todas sus obsesiones y preferencias por lo macabro y lo sobrenatural. La obra fue publicada póstumamente en 1850, un año después de suicidarse con curare en Basilea.
En uno de sus poemas cortos, titulado "Una ciudad subterránea", imagina Beddoes una caverna con esqueletos fosilizados de antiguos animales. El poema empieza:

Una vez seguí a una rauda y enorme serpiente
Al interior de una cueva en la falda de una montaña

Una vez dentro descubre las ruinas de una ciudad

Construida no como las nuestras sino de otro mundo
Como si la envejecida tierra hubiese amado en su juventud
La más poderosa ciudad de un planeta perecido

Surge luego la visión de

El mamut, abovedado como una catedral arqueada
Yacía allí, y ruinas de grandes criaturas también (...)
Y rocas vegetales, altas palmeras esculpidas,
Crecidos pinos, no tallados, en piedra; y helechos gigantes
Cuyas hojas sacudidas por temblores soportan tumbas por nidos.

Es muy posible que cuando Beddoes escribió este poema tuviera en mente el libro Reliquiae Diluvianae, or Observation on the Organic remains contained in Caves, Fissures and Diluvial Gravel (1823), del no menos excéntrico reverendo William Buckland, profesor de Mineralogía y Geología en la universidad de Oxford. En el libro se describen los hallazgos realizados en cuevas inglesas de restos fósiles de animales del Cuaternario que, según el autor y de acuerdo con las Sagradas Escrituras, desaparecieron a consecuencia del Diluvio Universal.

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