7.9.08

Mamuts

Desde que en 1806 Michael Adams, botánico escocés agregado a la Academia de Ciencias de San Petersburgo, encontrara en el helado suelo siberiano la carcasa entera de un mamut lanudo (Mamuthus primigenius), estos gigantes proboscidios extinguidos, de largos y retorcidos colmillos, no han dejado de excitar la imaginación de los escritores.
John Stuart Beattie (1809-1895) fue un erudito escocés, profesor de griego en la universidad de Edimburgo, sabio humanista y poeta ocasional. Algunos de sus poemas tratan de modo festivo y ligero temas paleontológicos y estratigráficos. Uno de ellos se titula “Frozen Mammoths”, y dice así:

Mammoth, Mammoth! mighty old Mammoth!
Strike with your hatchet and cut a good slice;
The bones you will find, and the hide of the mammoth,
Packed in stiff cakes of Siberian ice.

Mamuts vivos en Alaska es lo que buscan los protagonistas de la novela The Mammoths Hunters (1895), de Willis Boyd Allen. Al final encuentran uno “congelado” en una extraña postura: patas arriba. Otras novelas ambientadas en períodos prehistóricos, desde La guerra del fuego (1909) de J.-H. Rosny, hasta el ciclo “Los Hijos de la Tierra” (1980-2002) de Jean M. Auel, cuentan con descripciones y escenas de caza de esta presa favorita del hombre de las cavernas. En la novela de aventuras Biggles: Charter Pilot (1943), del Capitán W.E. John, se va un poco más lejos y aparecen, en imposible mezcla, mamuts, pterodáctilos y dodos.
En el Bestiario de Ferrer Lerín se recoge una inquietante descripción del mamut, aparecida en el Diccionario Infernal de Collin de Plancy, y tomada del trtado Disquisitionum Magicarum (1599), del jesuita P. Martín del Río:

Mammouths. Animal fabuloso de Siberia, que es objeto de veneración entre aquellos pueblos; tiene cuatro o cinco varas de longitud; su color es gris, su cabeza muy larga, y muy ancha su frente; le salen a cada uno de sus lados, sobre los ojos, dos cuernos que a su voluntad alarga o encoge. Tiene la facultad de extenderse considerablemente mientras camina, y de reducirse a un tamaño muy pequeño cuando descansa; sus patas se asemejan, por su grueso, a las del oso.”

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