26.4.08

Geología de Región

La Sierra de Región (…) se levanta como un postrer suspiro calcáreo de los Montes Aquilanos, un gesto de despedida hacia sus amigos continentales, antes de perderse y ocultarse entre las digitaciones portuguesas.” De esta forma, con tintes antropomórficos (“postrer suspiro”, “amigos”), empieza la descripción geológica del mítico espacio de ficción, escenario de la novela Volverás a Región (1967) de Juan Benet. A lo largo de casi cuatro páginas el autor se demora en revelarnos de una forma pretendidamente científica los principales rasgos topográfico-geológicos de la comarca regionata. Los Montes Aquilanos, al sur de la comarca de El Bierzo, es una de las pocas referencias geográficas en el texto que nos permiten una marcación de los borrosos límites de Región. A partir de aquí los rasgos geológicos solo permiten situar el enclave de Región en una zona indeterminada del noroeste de la península.
Benet hace uso de una terminología geológica deudora de la teoría del geosinclinal imperante a mediados de los años cincuenta (la tectónica de placas está aún gestándose y no se difundirá hasta los setenta), aprendida sin duda en las clases de Clemente Sáenz García, catedrático de Geología en la Escuela de Caminos. Así, expresiones como sólido hipogénico, paroxismo herciniano, antepaís, cratones, sistema multivario de pliegues, alternan con nombres de los períodos paleozoicos (carbonífero, silúrico, devónico), pisos (estafaniense, westfaliense) y rocas (cuarcitas, pizarras, gneises, calizas, pudingas, gredas). Curiosamente, no se mencionan fósiles.
Estoy de acuerdo con mi colega Jesús Aller en que literariamente la descripción benetiana está expresada de una manera brillante, con una retórica de gran estilo, pero desde el punto de vista geológico resulta incomprensible, cuando no inconsistente. Parece claro que, debido a su profesión de ingeniero de caminos, Benet debió de leer estudios e informes geológicos de la zona astur-leonesa, como las síntesis de Noel Llopis Lladó, o las explicaciones de las hojas del mapa geológico a escala 1:50.000, del Instituto Geológico y Minero de España. En definitiva, se puede decir que, en su conjunto, la prolija descripción geológica de Región es una hábil mixtura de ciencia y ficción, en la que se busca más el efecto literario que la coherencia científica.

4 comentarios:

  1. Como sabes, soy un benetiano confeso, y he leído "Volverás a Región" unas 2 ó 3 veces. Aún así, nunca había analizado tan a fondo esas páginas iniciales, tan aparentemente irrelevantes como inevitablemente necesarias para captar el espíritu de la novela (y de toda la serie regionata).

    Abrazos.

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  2. Y eso que conozco a algún que otro benetiano que considera estas páginas un "tostón". Como siempre, cuestión de gustos.

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  3. ¿Cómo? ¿Benet "tostón"? No, no me lo puedo creer...

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  4. Gracias Miguel por tu comentario. Ya ves, Conde-duque, que hay gustos para todo.
    Por cierto, parece ser que haces mudanza. Que sea leve. Y puedes seguir siendo Conde-duque allá donde fueres.
    Un abrazo.

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