4.5.16

Cardín



La editorial barcelonesa Ultramarinos ha tenido la excelente idea de publicar la poesía completa de Alberto Cardín (1948-1992). Mi más hermoso tecxto, que así se titula la recopilación, reúne los poemarios que publicó  en vida Cardín y en la actualidad prácticamente inencontrables: Paciencia del destino, Despojos e Indículo de sombras, así como una serie de poemas inéditos escritos entre 1976 y 1983 y que se encuentran entre los papeles del Fondo Cardín de la Universidad de Oviedo, constituyen su producción poética. El volumen se complementa con ua selección de textos, de y sobre el escritor asturiano, que nos ilustran acerca de su fama de agitador cultural y polemista.
Como dice el prologuista y editor del libro, Ernesto Castro Córdoba: "La dureza burlesca de sus consideraciones intempestivas, la brillantez de un discurso crítico apoyado en la sospecha y en la destrucción de la complacencia presentan una de las vías menos promocionadas de la Transición: la de aquellos que para construir un lugar mejor apostaron por el incendio."      
Desde su llegada a Barcelona en 1973 Alberto Cardín fue uno de los activistas culturales más potentes, personales y controvertidos a lo largo de los años setenta y ochenta del pasado siglo. Antropólogo, traductor, ensayista, poeta y narrador escribió, entre otras obras, Detrás por delante (1978), Lo mejor es lo peor (1981) y Guerreros, chamanes y travestis (1984). Dirigió la colección Rey de Bastos de la editorial Laertes y colaboró en algunas de las revistas más punteras de la época, como El Viejo Topo, Ajoblanco, La Bañera, Los Cuadernos del Norte y Diwan, así como en los periódicos El País y Diario 16. Tras una fase más centrada en la ficción y la crítica literaria, Cardín inició un segundo período en el que destacó por sus estudios pioneros en el campo LGBT.
A través de su amigo José Doval tuve la suerte de tratarle a mediados de los años ochenta, cuando el sida ya había hecho mella en él. Era una pesona muy generosa y a él le debo en gran medida que mi primera novela fuese publicada. Ahora que casi nadie se acuerda ya de Alberto Cardín, ojalá la edición de su poesía sirva para que se redescubra su obra. 

30.4.16

Alma humana


A propósito de una reciente edición de Las alas de la paloma, un reputado crítco ha dicho que Henry
James es un gran creador de personajes: "A partir de ahí empieza a elaborar, en forma de hipótesis probable, los pensamientos, emociones y decisiones del personaje". Es decir, el lector va conociendo los personajes a través de las situaciones. Por su parte, Borges sostiene que las situaciones, en los libros de James, no surgen de los caracteres; sino que los caracteres han sido imaginados para justificar las situaciones. Cuestión de opiniones. Para el citado crítico, además, Henry James "es un gran conocedor del alma humana". Y ahí tengo yo mis dudas.
Para ser un gran conocedor del alma humana tienes que haber tratado a personas de diferentes clases en situaciones distintas, y me temo que este no es el caso de James. En líneas generales, James estaba muy alejado del predicamento humano. Su conexión fue parcial y selectiva. Para empezar, parece ser que su contacto con las mujeres, fuera de algunas amistades de su pequeño círculo, como Edith Wharton, fue superficial. Sus heroínas típicas suelen ser jóvenes norteamericanas inocentes y puras, para las que el sexo apenas cuenta a la hora de elegir marido. El sexo para James no deja de ser algo terriblemente vulgar.
La mayoría de los personajes de sus novelas y relatos pertenecen a las clases altas y aristocráticas. Su conocimiento de las vivencias y anhelos de las clases medias, bajas y proletarias es prácticamente nulo. Muchos de sus peronajes son ricos por familia o heredan una fortuna en un momento dado; ni siquiera tienen que trabajar para ganarse la vida. Para James la riqueza heredada era superior a la riqueza trabajada. El dinero viejo, mejor que el dinero nuevo. Otros personajes son escultores, pintores, escritores y aficionados al arte que, al menos en apariencia, no se preocupan por el dinero, tan solo por sus ideales artísticos. En el mundo imaginario de James predomina la clase ociosa, no hay obreros, y si aparecen trabajadores suelen ser mayordomos, criadas y personal de servicio en general, cuya mayor aspiración es la de imitar a sus señores. ¿Gran conocedor del alma humana? Claro que no es preciso serlo para escribir magníficas novelas, aunque sean de visión limitada. Al fin y al cabo estamos hablando de ficción. La vida es otra cosa.

26.4.16

Sangradores


Desde que Ganivet afirmó que Séneca encarnaba el verdadero espíritu español, esta interpretación se ha venido repitiendo hasta la saciedad. Su idea pudo haberse originado de la lectura de Séneca en uno de los manuales de Filosofía moral y política que fueron compilados a partir de selecciones de sus obras más populares, más que en sus originales. Quien desee profundizar en dicha cuestión puede leer con provecho Séneca impugnado de Séneca, en cuestiones políticas y morales (1651), de Alonso Núñez de Castro.
Con respecto a la otra extraña afirmación de que, como Séneca se dio muerte abriéndose las venas,  contribuyó con ello a la proliferación de sangradores que hubo en España en los siglos diecisiete y dieciocho -tan humorísticamente descritos en la novela picaresca- tan solo podemos decir, si uno se lo toma con una pizca de humor, que hay que reconocer que es ingenioso .Pero de ninguna manera lo podemos tomar en serio.

(David Rubio, O.S.A., The Mystic Soul of Spain, Nueva York, 1946. Traducción J.O.)

23.4.16

400

Miguel de Cervantes Saavadra 1547-1616)

"Ahora digo -dijo a esta sazón don Quijote- que el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho."

(Miguel de Cervantes, El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha, 1615, 2ª parte, Cap. XXV)

19.4.16

Altenberg


Una de los rasgos que caracterizan a Europa es la invención de los cafés. El café, como lugar de reunión, tertulia  e incluso trabajo, es una creación netamente europea y en este sentido Viena, la capital austríaca, su máxima expresión. Por los viejos Kaffehaus han pasado gran parte de los más relevantes artistas y escritores centroeuropeos, En particular, desde finales del siglo XIX hasta los años treinta del siglo pasado, los cafés vieneses han contado entre su clientela a literatos como Hugo von Hoffmansthal, Stefan Zweig, Franz Werfel, Robert Musil, Hermann Broch, Joseph Roth, Elias Canetti, Heimito von Doderer, Alfred Polgar, Arthur Schnitzler, Karl Kraus... y Peter Altenberg.
Cerca de la entrada del Café Central, en el 14 de Herrengasse, hay una figura en papel maché que representa a un señor calvo y con bigote, sentado junto a una mesa. Se trata de Peter Altenberg (1859-1919), escritor y cronista de la vida vienesa, que hizo de este local su lugar diario de trabajo, hasta el punto de dar la dirección postal del mismo como su domicilio habitual.
Altenberg era un bohemio y un frecuentador de albergues para vagabundos. Para sus compañeros judíos era un Schnorrer, un sablista. En nuestro país es prácticamenente un desconocido, si bien hace unos años se publicaron Páginas escogidas (Mondadori, 1997) y Amanecer en el Prater (Eliago, 2008). La mayor parte de la obra del escritor vienés lo constituyen poemas, aforismos, apuntes y viñetas; prosas breves en las que destila su pensamiento y su capacidad de observación. He aquí una muestra: "Hay solo dos cosas que pueden destruir a un hombre saludable: problema amoroso, ambición y catástrofe financiera. Y estas cosas ya son tres, y hay un montón más."    

16.4.16

Cinocéfalos

Babuino o mandril. Ilustración del libro Historiae animalium 
lib. I de Quadropedibus viviparis (1551), de Conrad Gesner. 

Desde un punto de vista meramente biológico, se aplica la denominación de "cinocéfalo" al babuino o mono papión -Cynocephalus o Papio hamadryas-, especie de simio de la familia de los catarrinos, subfamilia de los cinopitecos. Se trata de monos de talla bastante grande y cuerpo breve y robusto, cuya cabeza presenta ciertos rasgos comunes con la de los cánidos: hocico prominente y truncado, orejas pequeñas, abazones muy desarrollados y caninos de gran tamaño. Habitan en regiones de Etiopía y Arabia a lo largo de la costa del Mar Rojo, en parajes rocosos carentes de arbolado. Muy probablemente fue la fantasía popular la que, estimulada por la similitud del animal con seres humanos con cabezas de perro, proporcionó desde tiempos muy remotos unas connotaciones míticas a esta peculiar especie de primates que arraigarán profundamente en el imaginario colectivo. Es por ello que encontramos en fechas tempranas alusiones escritas a una serie de pueblos fabulosos de anatomía y costumbres parcialmente caninas con diferentes denominaciones que se sitúan, según las fuentes, en diversas áreas de Europa del Este, Oriente Medio, Extremo Oriente, África septentrional o las zonas en torno al Báltico y el Mar Negro.

(José Julio García  Arranz: "Las razas monstruosas como fenómeno fronterizo en la tradición literaria y visual medieval occidental: la leyenda de los cinocéfalos". En: Monstruos y monstruosidades, Marta Piñol Lloret (ed.), Sans Soleil, Barcelona, 2015)